El Gobierno de España ha presentado un nuevo Real Decreto orientado a promover la creación de centros de datos sostenibles, actualmente en fase de audiencia pública hasta el 4 de septiembre de 2026. Aunque el objetivo es mejorar la eficiencia y garantizar la soberanía en la Unión Europea, los requisitos propuestos se perciben como casi inalcanzables, lo que podría frenar la inversión de empresas en el país.

Puntos clave del Real Decreto

El anuncio gubernamental establece que este decreto impactará especialmente a los centros de datos que requieran instalaciones eléctricas superiores a 1MW. En este contexto, se han concedido más de 12 GW de derechos de acceso y conexión desde 2021, un volumen considerable comparado con la proyección de 2,5 GW para la estrategia de inteligencia artificial de 2030, que necesitará aproximadamente 4 GW eléctricos.

Las nuevas instalaciones deberán consumir únicamente electricidad verde, con un requisito adicional de que al menos el 80% de la electricidad utilizada sea generada de forma renovable en la misma hora de su consumo. Además, se exige que los operadores estén establecidos en la UE y que cumplan con altos estándares de eficiencia energética y hídrica. El incumplimiento puede resultar en penalizaciones financieras y la pérdida de derechos de conexión a la red eléctrica.

Desafíos para las empresas

La instalación de un centro de datos en España se enfrenta a tres retos clave: el suministro de electricidad, la disponibilidad de agua y la necesidad de cumplir con los estrictos requisitos de sostenibilidad. A pesar de que el Gobierno sostiene que España es un lugar ideal para estos centros, gracias a su ubicación geográfica y liderazgo en energías renovables, la implementación de este decreto dificulta considerablemente el proceso.

Electricidad limitada

Un centro de datos moderno puede requerir cientos de MW, pero la capacidad eléctrica disponible es insuficiente para satisfacer la creciente demanda. Aunque se han otorgado derechos de acceso por hasta 12 GW, la demanda proyectada para 2030 es de solo 4 GW. Esto ha llevado a una especie de carrera para asegurar la capacidad de red eléctrica, ya que el decreto establece que cualquier consumo de electricidad debe estar acompañado de su correspondiente generación renovable.

El Gobierno busca evitar un aumento desmedido del consumo eléctrico que lleve a depender del gas natural, especialmente en un contexto donde se planea el cierre de centrales nucleares. Esta situación complica aún más la viabilidad de nuevos centros de datos.

Autoconsumo y fuentes renovables

Actualmente, muchas empresas optan por adquirir certificados de electricidad de origen renovable, pero con el nuevo decreto deberán demostrar que cuentan con una nueva generación renovable instalada en los 18 meses previos al consumo. Esto implica que debe existir una instalación renovable asociada al consumo del centro de datos, aunque esté a gran distancia. Además, el decreto establece condiciones horarias severas, exigiendo que más del 80% del consumo energético provenga de fuentes renovables.

Conclusiones

Dada la complejidad y los elevados estándares que impone el nuevo Real Decreto, muchas empresas podrían replantearse la posibilidad de establecer un centro de datos en España. La combinación de requisitos estrictos y una infraestructura eléctrica limitada plantea un panorama complicado que podría disuadir inversiones significativas en el sector.

La evolución de estos requisitos y su impacto en la industria de la tecnología será crucial para el futuro de los centros de datos en el país.

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